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August 10 ¿Cómo empezar a trabajar con adolescentes? Parte III
Hola amigos... Como los prometí
la vez pasada, hoy vamos hablar sobre la primera clave para empezar a trabajar
con adolescentes de una manera efectiva, cabe señalar que dichas claves son
sacadas del libro "Ministerio Juvenil efectivo" escrita por Lucas Leys,
y creo a bien compartirlas con uds. porque ha sido de bendición para mi vida y
ministerio con adolescentes. Bueno... no los hago esperar más y empecemos...
CLAVE 1
ENTIENDE LAS CUESTIONES INTERNAS DEL DESARROLLO
Cualquiera que quiera trabajar con adolescentes debe de conocer esta primera
clave como un decálogo para su ministerio, de lo contrario está condenado al
fracaso rotundo y vergonsoso.
I. Los Cinco Carriles del Desarrollo Humano.
Cada etapa de la vida tiene sus características únicas y sus más peligrosos
desafíos. La adolescencia y la juventud no son la excepción. Durante la
adolescencia los seres humanos empezamos a definir una identidad distintiva e
independiente de nuestros gestores o de los primeros referentes, si los padres
sanguíneos han estado ausentes.
Si deseas desarrollar un Ministerio efectivo es de indefectiblemente necesario
detenerse a considerar las características y necesidades propias de la edad
depositaria del ministerio juvenil.
¿Qué les sucede por dentro? ¿Cómo funcionan en su siquis de acuerdo a su
desarrollo? ¿Porque manifiestan sus emociones de esa manera? Son preguntas
importantes para quienes desean desarrollar un ministerio efectivo con
adolescentes y jóvenes. Es muy fácil catalogar a los adolescentes por lo que
les sucede exteriormente. Pero esto no se debe hacer sin primero saber lo que
les sucede interiormente.
La adolescencia se trata de "adolecer" de experimentar el dolor de
crecer en cada área del desarrollo én búsqueda de definir a un individuo
maduro. la adolescencia y también la juventud son una avenida de transición,
que va de la niñez a la adultez, y que tiene cinco carriles principales:
Carril Nº1 - FISICO
Carril Nº 2 - INTELECTUAL
Carril Nº 3 - EMOCIONAL
Carril Nº 4 - SOCIAL
Carril Nº 5 - ESPIRITUAL
Por motivos de tiempo, no voy a detallar los cuatro primeros carriles porque
esos puntos los puedes encontrar en cualquier libro secular de psicología y de
otras areas, además, y esto es como una tarea para todos los que trabajamos con
adolescentes, que deben de informarse lo más que puedan sobre lo que pasa en
los adolescentes en cada una de estos carriles, en internet hay un mundo de
información de ese tema. Asi que busquemos informarnos sobre los 4 primeros
carriles y sólo hablaré de lo espiritual, ps este carril generalmente no se
encuentra en los libros seculares, solo en los libros cristianos.
Carril Nº 5 - Espirtual
Cristianos o ateos, los seres humanos tenemos un área espiritual que nos fue
dada por Dios desde el taller de Diseño. ¿Qué sucede en ella durante la adolescencia?
Buenas noticias: Aun el adolescente que viene del círculo más agnóstico o
antirreligioso se hace preguntas acerca de su trascendencia. En algún momento
está en su cama mirando el techo y se pregunta si en verdad no hay algo más
allá. Hay un vacío y una sospecha que siente como nunca en esta etapa ya que
identidad y propósito crean una ecuación sin resultado si no se responde al
área espiritual.
Identidad, libertad y verdad son tres palabras clave para los adolescentes y
también para la Biblia. Todos los que han escrito y estudiado la temática
juvenil prestan atención a estos tres conceptos. Para algunos, los tres temas
encuentran eco en la Biblia y están intimamente relacionados al iguall que en
la etapa adolescente. Cuando Jesús dijo: "Si vosotros permanecereis en mi
palabra, seréis verdaderamente mis discipulos, y conoceréis la verdad y la
verdad os hará libres" (Juan 8:32), estaba ligando a las tres. La verdad
de la nueva identidad en Cristo que obtiene el cristiano nacido de nuevo lo libera
de las ataduras que niegan la vida espiritual y le abren la posibilidad de
desarrollarse también en esta dimensión. La búsqueda de la verdad es una
búsqueda de Dios porque él es la verdad (Juan 14:6) la búsqueda de liberdad es
una búsqueda de Dios porque él es el Señor (Filipenses 2:11, 1Timoteo 6:15) y
la búsqueda de identidad es una búsqueda de Dios porque él es el Creador
(Isaías 42:5).
El desarrollo de cada área estimula el desarrollo de las demás. Por eso los
jóvenes que se desarrollan espiritualmente tienen más posibilidades de ser
sanos emocionalmente, ser agentes positivos en la convivencia social, sentirse
seguros en el desarrollo de su intelecto y también encontrar equilibrio
orgánico con más facilidad.
II. Las Cinco Necesidades Fundamentales
En mis primeros años de ministerio juvenil (Habla Lucas Leys) solía hacerme
algunas preguntas demasiado simplistas respecto a mi trabajo. Por ejemplo ¿Cómo
puedo hacer que los jóvenes de mi iglesia estén contentos? o ¿Qué puedo hacer
para que las reuniones sean mejores? No es que estas preguntas sean
esencialmente malas, sino que denotaban que no tenía una cabal idea de cuál era
mi función, y menos mostraban que los jóvenes ciertamente estaban en el centro
o eje de mi filosofía de lo estaba haciendo. Al pasar los años me percaté de
que lo que sucedía era que esas preguntas estaban fuera de tiempo. Había otras
cosas que responder primero.
Nunca había pensado en la siguiente gran pregunta: ¿Qué necesitan los jóvenes
para llegar a ser adultos maduros? Con la posibilidad de viajar y ver distintos
líderes exitosos observé que esta era una pregunta determinante. Desperté al
hecho de que después de responder a esta pregunta recién podíamos ir a la
cuestion de programas, estrategias y reuniones. Esto es precisamente lo que
juntos estamos haciendo en este libro y sugiere el diagrama que vamos a estar
siguiendo. Por favor asegúrate de que te sepas bien esto:
La pregunta: ¿Qué necesitan los jóvenes para llegar a ser adultos maduros? (y
podemos agregar en Cristo) tiene una respuesta de cinco componentes.
1. Definir el sentido de identidad
"Cada persona es única, como resultante de una confluencia de factores que
la distinguiran del resto, que le darán un sesgo particular, en un momento dado
de la historia del mundo, del país en que nace y de la propia familia" -
familia Devries.
Todos tenemos nuestras características que nos van a definirnos. Todos corrimos
o seguimos corriendo en la carrera de definir quiénes somos y qué hacemos aquí,
pero nunca esa carrera es tan intensa como en el paso de la adolescencia a la
juventud. Es aquello que creemos de nosotros mismos en gran manera determina
qué es lo que hacemos.
2. Ganar Independencia
Nos guste o no, los jóvenes empiezan a desprenderse progresivamente de los
padres (y aún de los líderes de la iglesia) y nuestra tarea no es impedirlo
sino conducir ese proceso natural hacia buen puerto. Como veremos mas adelante
los líderes juveniles podemos participar de este proceso ayudando a cada parte
a entenderse mejor y sobre todo debemos ser conscientes de que nuestra tarea es
ayudarlos a ganar independencia y no retrasarles el proceso. Enseñarles a ser
responsables de sus actos es muy importante en esta aréa.
Otro factor de la independencia es la privacidad, aunque los padres conocen todo
acerca de los niños, seguirles el paso a los adolescentes se hace difícil.
encerrarse en el cuarto, bajar la voz cuando habla por teléfono, cerrar las
cosas con llave y llevar agendas personales que rozan lo místico también tiene
que ver con la búsqueda de una identidad autónoma y un sentimiento de
independencia. Los líderes deben respetar eso.
3. Relaciones significativas
Compañeros de la misma edad, personas ajenas a la familia y personas de los
medios pasan de ser extras a protagonistas en la película de los adolescentes.
Por eso es tan común que los adolescentes actúen en banditas, clanes cerrados o
pandillas. Es en medio de esta etapa que más que nunca hacen falta
"modelos". Por ahora es importante decir que luego de los padres, los
líderes de juveniles tiene la posibilidad de constituirse en la principal
influencia en la vida de los jóvenes con el potencial de poder subsanar o
compensar debilidades de la familia o errores de los padres y también poder
convertirse en modelos mucho más relevantes que los medios.
4. Cultivar Valores Sanos
La cuarta necesidad es desarrollar valores y actitudes sanos hacia la vida. Los
jóvenes necesitan tomar ciertas decisiones con relación a lo bueno y a lo malo.
Necesitan tener la suficiente convicción como para hacer lo correcto aunque
nadie esté mirándolos y no haya ninguna consecuencia evidente.
Es importante saber cuáles son las fuerzas que condicional la formación
valores:
- La familia
- El factor cultural y socioeconómico
- La escuela
- El grupo de pares (grupos cercanos)
- Las instituciones sociales
Hablaremos de estos puntos más adelante.
5. Descubrir o reforzar la Vocación
Nuestra vocación y proyecto de vida tiene todo que ver con lo que Dios quiere
hacer hacer atraves nuestro. ¿Qué quiero ser? ¿En qué tipo de trabajo quiero
trabajar cuando sea grande? Son algunas preguntas que debemos de dar solución a
los adolescentes. Dar charlas de orientación vocacional cada cierto tiempo es
muy importante para que el adolescente descubra su vocación.
Esto es sólo una síntesis de la primera clave... Es tarea de los líderes
informarse de todos los detalles de los carriles de desarrollo y las cinco
necesidades fundamentales de los adolescentes, para realizar un trabajo
efectivo con ellos... Espero tener otra oportunidad para seguir con la segunda
clave... DTB...
Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en
los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista
de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios. Quita,
pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la
adolescencia y la juventud son vanidad. Acuérdate de tu Creador en los días de
tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales
digas: No tengo en ellos contentamiento.
Quienes más pueden aprovechar este mensaje son los jóvenes, sin embargo los
principios que voy a compartir con usted aplican a todos. Y todos tenemos que
tomar una decisión: O vas a vivir para el mundo a vas a vivir para Dios.
Yo quiero enseñarles solo tres cosas que les van a ayudar a tomar la decisión
en cuanto a que si vale la pena o no vale la pena vivir para Dios, porque
muchos jóvenes creen que la juventud les va a durar una eternidad, no se dan
cuenta que cada día que pasa, cada año que pasa, su vida se está acabando.
Entonces voy a enseñarte tres cosas que te van a ayudar a vivir para Dios.
Muchos jóvenes no están viviendo para Dios. Muchos jóvenes están viviendo para
el mundo y para las cosas del mundo porque muchos no entienden que la Biblia
nos da razones específicas por las cuales entendemos que vale la pena vivir
para Dios.
Vale la pena vivir para Dios, primeramente:
:
Eclesiastés 11:9 Alégrate, joven, en tu adolescencia, y tenga placer tu corazón
en los días de tu juventud. Anda según los caminos de tu corazón y según la
vista de tus ojos, pero ten presente que por todas estas cosas Dios te traerá a
juicio. 10 Quita, pues, de tu corazón la ansiedad, y aleja de tu cuerpo el mal;
porque la adolescencia y la juventud son vanidad.
Eclesiastés 12:1 Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud: antes que
vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: "No tengo
en ellos contentamiento";
Proverbios 3:1 Hijo mío, no te olvides de mi instrucción, y guarde tu corazón
mis mandamientos; 2 porque abundancia de días y años de vida y bienestar te
aumentarán. 3 No se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a tu
cuello. Escríbelas en las tablas de tu corazón, 4 y hallarás gracia y buena
opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. 5 Confía en Jehová con todo tu
corazón, y no te apoyes en tu propia inteligencia. 6 Reconócelo en todos tus
caminos, y él enderezará tus sendas.
Proverbios 1:7 El temor de Jehová es el principio del conocimiento; los
insensatos desprecian la sabiduría y la disciplina. Advertencia contra la
codicia 8 Escucha, hijo mío, la disciplina de tu padre, y no abandones la
instrucción de tu madre; 9 porque diadema de gracia serán a tu cabeza y
collares a tu cuello. 10 Hijo mío, si los pecadores te quisieran persuadir, no
lo consientas. 11 Si te dicen: "Ven con nosotros; estemos al acecho para
derramar sangre y embosquemos sin motivo a los inocentes;
Proverbios 4:1 Oíd, hijos, la enseñanza de un padre; estad atentos para
adquirir entendimiento. 2 No abandonéis mi instrucción, porque yo os doy buena
enseñanza. 3 Pues yo también fui hijo de mi padre, tierno y singular delante de
mi madre. 4 Y él me enseñaba y me decía: "Retenga tu corazón mis palabras;
guarda mis mandamientos y vivirás." 14 No entres en el sendero de los
impíos, ni pongas tu pie en el camino de los malos. 15 Evítalo; no pases por
él. Apártate de él; pasa de largo.
Proverbios 6:20 Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no abandones la
instrucción de tu madre. 21 Atalos siempre a tu corazón, y enlázalos en tu
cuello. 22 Te guiarán cuando camines; te guardarán cuando te acuestes, y
hablarán contigo cuando te despiertes. 23 Porque el mandamiento es antorcha, y
la instrucción es luz. Y las reprensiones de la disciplina son camino de vida.
24 Te guardarán de la mala mujer, de la suavidad de lengua de la extraña.
Proverbios 13:18 Pobreza y vergüenza tendrá el que desprecia la disciplina,
pero el que acepta la reprensión logrará honra.
Proverbios 15:31 El oído que atiende a la reprensión de la vida vivirá entre
los sabios. 32 El que tiene en poco la disciplina menosprecia su vida, pero el
que acepta la reprensión adquiere entendimiento.
1 Corintios 15:58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes,
abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestro arduo trabajo en
el Señor no es en vano.
Efesios 6:10 Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza.
11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis hacer frente a las
intrigas del diablo;
Génesis 39:6 La mujer de Potifar calumnia a José era de bella presencia y de
hermoso semblante. 7 Y sucedió después de estas cosas, que la mujer de su señor
puso sus ojos en José y le dijo: _Acuéstate conmigo. 8 El rehusó y dijo a la
mujer de su señor: _He aquí que mi señor, teniéndome a mí, no se preocupa de
nada de cuanto hay en la casa. Ha puesto en mis manos todo cuanto tiene. 9 No
hay otro superior a mí en esta casa; y ninguna cosa se ha reservado, sino a ti,
porque eres su mujer. ¿Cómo, pues, haría yo esta gran maldad y pecaría contra
Dios?
Daniel 1:8 Pero Daniel se propuso en su corazón no contaminarse con la ración
de la comida del rey ni con el vino que éste bebía. Pidió, por tanto, al jefe
de los funcionarios que no fuera obligado a contaminarse. 9 Dios concedió a
Daniel que se ganara el afecto y la buena voluntad del jefe de los
funcionarios,
Daniel 3:16 Sadrac, Mesac y Abed_nego respondieron y dijeron al rey: _Oh
Nabucodonosor, no necesitamos nosotros responderte sobre esto. 17 Si es así,
nuestro Dios, a quien rendimos culto, puede librarnos del horno de fuego
ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. 18 Y si no, que sea de tu
conocimiento, oh rey, que no hemos de rendir culto a tu dios ni tampoco hemos
de dar homenaje a la estatua que has levantado.
Éxodo 20:12 "Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se
prolonguen sobre la tierra que Jehová tu Dios te da.
Efesios 6:1 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es
justo. 2 Honra a tu padre y a tu madre (que es el primer mandamiento con
promesa) 3 para que te vaya bien y vivas largo tiempo sobre la tierra.
2 Timoteo 2:22 Huye, pues, de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la
fe, el amor y la paz con los que de corazón puro invocan al Señor.
Cuando los amigos se oponen al caminar del joven creyente y
le inducen a participar de sus tinieblas, se hace necesario confesar la
preciosa fe y, al mismo tiempo, estar dispuesto a servirles en amor.
¿De qué tipo de compañeros quisiera zafarse un joven creyente? Obviamente, no
se trata de todos los compañeros, sino de aquellos que son contrarios a su
caminar cristiano, esos que le hostigan, que le oprimen, que le inducen a
participar de sus risas, de sus juegos, de sus bromas, y de sus tinieblas; en
fin, de aquellos que le inducen a apartarse del Señor.
Confesando al Señor
¿Cómo zafarse de ellos? La respuesta es una y muy simple: Confesando el nombre
del Señor cuando se presente la oportunidad de hacerlo.
Cuando ellos vean que tú no dices groserías, que no cuentas chistes obscenos,
que no vas a sus fiestas, ellos van a preguntar. Entonces, cuando alguien te
pregunte, le dirás: “Mira, yo no te condeno a ti porque hagas eso; tú eres
libre de hacerlo. Pero, ¿sabes?, yo tengo en mi corazón algo: no es una
prohibición de hacerlo, sino que, sencillamente, no tengo deseos de hacerlo,
porque tengo al Señor Jesús en mi corazón y su vida en mí me hace feliz. Yo no
necesito de aquello de lo cual tú participas.”
Esto es hacer lo que Pedro enseña, que debemos presentar defensa con
mansedumbre y reverencia ante todo el que nos demande razón de la esperanza que
hay en nosotros. (1ª Pedro 3:15). No con soberbia, ni tampoco con temor. ¿Cómo
entonces? Con mansedumbre y reverencia.
Si tú haces así, por un lado, te libras de ellos, pero no alejándolos, no
condenándolos, sino permitiendo que ellos mismos se alejen, que ellos se den
cuenta de que hay una diferencia. Y ellos van a respetar esa diferencia. Luego,
tampoco te pongas grave con ellos, si es necesario, en algún momento, reírse,
ríete. Hay cosas acerca de las cuales tú podrás reírte con ellos, y hay otras
en que no sentirás deseos de hacerlo. Tienes que tener un criterio, porque hay
cosas de las cuales sencillamente no te vas a poder reír. Si te preguntan algo,
no los mires en menos, sino háblales con humildad y mansedumbre.
Tú no tienes que hablarles con una actitud de: “Aléjense de mí, porque ustedes
son pecadores y yo soy santo”. No; no es esa la forma. Si tú haces eso, sea tan
explícito o más suave, lo único que vas a ganar va a ser un epíteto de
“santulón” y vas a levantar una barrera entre tú y ellos. No te van a querer
escuchar, ni te van a considerar, más bien te van a tener por un fanático.
¿Como se tiene que producir, entonces, esta necesaria separación entre tú y
ellos? La separación se va a producir espontáneamente cuando tú confieses el
nombre del Señor con sencillez, pero con firmeza.
Si tú no confiesas el nombre del Señor y decides ser un creyente secreto, no
podrás establecer los límites en tu relación con ellos. Ellos te considerarán
como uno de ellos, de modo que cuando pequen o mientan, pensarán que tú estás
del lado de ellos. Tú sabes en tu corazón que eres de Cristo y que no debes
participar de sus tinieblas, pero lo haces, con lo cual disgustas al Señor y
tienes problemas con tu conciencia. No agradas al Señor y tienes problemas
contigo mismo.
Al principio podrás inventar excusas para no ir con ellos, pero como la presión
continúa, tendrás que mentir una y otra vez para no ir con ellos. En cambio, si
tú confiesas una o dos veces en el principio, dejarán de molestarte.
Por otro lado, si no confiesas al Señor, ¿cómo te sentirás cuando ellos hablen
mal de Él y tú no puedas defenderlo? Parecerá como tú confirmas sus palabras, y
te sentirás como un traidor. Confesar al Señor en un ambiente hostil puede ser
difícil, pero más difícil es tener que callar cuando tú debieras hablar.
Sirviendo en amor
Junto con confesar tu fe, tú les demostrarás afecto, y tendrás un verdadero
interés por ellos.
Tú tienes que estimar a tus compañeros y bendecirlos. Mateo 6:44 dice:
“Bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por
los que os ultrajan y os persiguen.” Si esto dice el Señor acerca de lo que
debe ser nuestra actitud hacia los enemigos, ¿cuánto no será con nuestros
compañeros de estudio? Tu actitud hacia ellos, tiene que ser de amor, de
misericordia, y tienes que estar dispuesto a tenderles la mano cuando sea
necesario.
Tú sabes, en el mundo hay amistades, muchas amistades. Para todas las correrías
que ellos hacen tienen muchos amigos; pero, en el fondo, ellos están
profundamente solos, amargados y tristes. Ellos no tienen al Señor.
En sus hogares tampoco está el Señor. Los problemas en sus hogares suelen ser
terribles. Muchas veces ellos ríen, pero en el fondo arrastran tremendos
dramas. Así que cuando veas un compañero solo y triste, tú debes acercarte y
preguntarle: “¿Qué te pasa? ¿te puedo ayudar?”. Debes buscar oportunidades para
ayudar, no para condenar; para tender una mano, no para juzgar.
Cuando ellos vean que ser cristiano no es asumir una postura de santulonería,
de gravedad afectada, de prepotencia o presunción, sino que es estar disponible
en caso de necesidad, ellos no sólo van a dejar de molestarte, sino que van a
ser ganados para Cristo.
De tal manera que a la pregunta de ¿cómo puedo zafarme de la influencia de mis
compañeros?, la respuesta es bien clara: Confesando al Señor, pero no con una
actitud de juicio, sino mostrando una calidad de vida tal que ellos se den
cuenta que lo que tú tienes es muy superior a lo que tienen ellos; y, al mismo tiempo,
estando dispuesto cuando ellos necesiten de ti.
Un cristiano ha de ser afable, amigable con todos los
hombres. No sólo con los hermanos hemos de ser así, sino con todos los hombres.
Romanos 12:17 en adelante dice: "No paguéis a nadie mal por mal; procurad
lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de
vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros, amados
míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la
venganza, yo pagaré, dice el Señor ... No seas vencido de lo malo, sino vence
con el bien el mal."
Un hombre así, un cristiano que tiene esta actitud, podrá ser bien considerado
aun en el mundo. Tendrá "buen testimonio de los de afuera" (1ª
Tim.3:7). Un hombre de paz, que nunca responde con asperezas, que busca el bien
de los demás será bien conceptuado en el mundo. Porque el mundo, aunque no ama
a Cristo, ama el carácter de Cristo reflejado en un hombre. ¿Cuánto más entre
amigos ha de ser así?
El amigo verdadero no exige perfección en el otro. Antes bien está dispuesto a
cubrir la desnudez del amigo y a olvidar el agravio. Muchas veces nosotros
hemos ofendido a nuestros amigos, así que debemos estar dispuestos a perdonar
las ofensas. Muchas veces hemos hablado alguna palabra impropia contra nuestros
amigos, así que debemos perdonar cuando algo se haya dicho mal de nosotros.
(Ver Eclesiastés 7:21-22).
David y Jonatán
Tal vez el mejor ejemplo de amistad verdadera sea el de David y Jonatán. Veamos
cómo fue eso.
1 Samuel 18:1-4 dice: "Aconteció que cuando él hubo acabado de hablar con
Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a
sí mismo ... E hicieron pacto Jonatán y David, porque él le amaba como a sí
mismo. Y Jonatán se quitó el manto que llevaba, y se lo dio a David, y otras
ropas suyas, hasta su espada, su arco y su talabarte."
La amistad de estos dos jóvenes es ejemplar. Apenas se conocieron, ellos
unieron sus almas en un afecto entrañable. Jonatán se sacó sus atuendos de
guerrero, y se los dio a David. Jonatán era un príncipe; a la sazón, David era
un simple pastor. Este amor fraternal halló rápidamente una forma para
expresarse.
Luego, en muchas otras ocasiones quedó demostrado el verdadero amor que se
profesaban, especialmente cuando Jonatán salvó a David de la furia de su padre
Saúl. Su amistad no halló ocasión propicia para cultivarse, porque corrían en
ese tiempo vientos de guerra, de venganza y de muerte. No obstante, Jonatán
"amó a David como a sí mismo."
David es, aquí, un tipo del Señor Jesucristo. Él se tan digno de ser amado, su
carácter es tan dulce, que basta con verle una vez, y ya el corazón queda
prendado de Él.
La conducta de Jonatán no es muy típica. En el mundo no ocurre así. Sin
embargo, como tipo refleja una gloriosa realidad: toda vez que un Jonatán
conoce a nuestro excelente David, le ama de inmediato, y le ofrece públicas
demostraciones de ese amor. Cristo es digno de ser amado, y de que por causa de
él, menospreciemos las amenazas de nuestro padre en la carne y le amemos.
La amistad verdadera es una hermandad que se sostiene teniendo a Cristo como
fundamento. Esta amistad es un regalo de Dios para el creyente.
¿Qué haremos con "los de afuera"? Con "los de afuera"
tendremos la actitud afable, amigable. Buscaremos la paz con todos, y le
mostraremos el dulce aroma de la vida de Cristo. Que así sea, para la gloria de
Dios.
Te vi. ayer cuando comenzabas tus tareas diarias. Te
levantaste sin siquiera orar a tu "Dios". En todo el día no hiciste
nada de oración; de hecho, ni recordaste bendecir tus alimentos. Eres muy
desagradecido con tu Dios, y eso me gusta de ti.
También me agradaba la enorme flojera que demuestras siempre en lo que se
refiere a tu crecimiento cristiano. Rara vez lees la Biblia y cuando lo recitas
estás cansado. Oras muy poco y muchas veces recitas palabras que no meditas.
Por cualquier pretexto llegas tarde o faltas a tus reuniones de formación.
¿Que decir de tus quejas?, al cooperar en la evangelización o diezmo. Todo eso
es útil para mí. No puedo describirte como me alegra que en todo éste tiempo en
que estás siguiendo a tu Dios, no hayas cambiado tu manera de comportarte.
Tantos años, y sigues como al Principio, crees que no tienes nada que cambiar.
Me encantas. Recuerda que tú y yo hemos pasado muchos años juntos, y aún te
detesto. Es más, te odio porque odio a tu Padre. Solamente te estoy usando para
molestarlo. Él me echa del Cielo y yo voy a utilizarte mientras pueda para
vengarme de él.
Mira ignorante, tu eres tan idiota que me has cedido tu existencia y yo voy a
hacer que vivas un verdadero infierno en vida. Aún estaremos juntos doblemente,
y esto realmente va a dolerle a tu Dios. Con tu cooperación voy a mostrar quien
realmente es el que
gobierna tu vida. Con todos los momentos hendidos que nos hemos pasado. Hemos
disfrutado juntos muchas películas XXX y qué decir de las veces que hemos ido a
los "espectáculos artísticos en vivo". Aquel día tu debilidad con
aquella personita simpática, que bien
nos la pasamos!!! Pero más me agrada que no te arrepientas, sino que reconozcas
que eres joven y tienes derecho a gozar la vida, piensas solo en cuerpo y crees
que no tienes un alma que guardar para la eternidad. No hay duda: eres de los
míos. Disfruto mucho los chistes colorados que dices, y que escuchas. Te ríes
por lo gracioso de ellos, yo me río de ver a un hijo de Dios participando en
ellos. El
hecho es que ambos la pasamos bien. La música vulgar y de doble sentido que
escuchas me fascina. ¿Cómo sabes cuales son los grupos que me gusta escuchar?
También disfruto mucho cuando difamas y te revelas contra tu Dios. Me siento
feliz cuando te veo bailando y haciendo ese tipo de movimientos que tanto
fascinan,
cómo lo disfruto!!! Ciertamente cuando vas y te diviertes sanamente, me
desilusionas, pero no hay problema, siempre habrá otra oportunidad. Hay veces
que me haces servicios increíbles cuando das malos ejemplos a los niños o
cuando les permites que se desvíen de su inocencia por medio de la televisión o
cosas por el estilo. Son tan perceptivos que fácilmente imitan lo que ven. Te
lo agradezco mucho.
Lo que más me agrada es que rara vez tengo que tentarte, casi siempre caes por
tu propia cuenta. Buscas los momentos propicios, te expones a situaciones
peligrosas, buscas mis ambientes. Si
tuvieras algo de sesos cambiarías de ambiente y compañías; recurrirías a los
mandatos Divinos y entregarías realmente tu vida al que dices llamar "tu
Dios" y aun vivir más el resto de tus años bajo la
guía del Espíritu Santo.
No acostumbro enviar este tipo de mensajes, pero eres tan conformista
espiritualmente que no creo que vayas a cambiar. No mal entiendas, aún te odio
y no me interesas en lo más mínimo. Si te busco es porque me agrada como es tu
manera de comportarte y hacer quedar en ridículo a " Jesucristo".
Tu enemigo que te odia: Satanás o como me quieras
llamar.
Satanás
P.D. Si realmente me amas, no muestres esta carta a nadie
Es muy importante
entender que la clave para alcanzar a la juventud perdida es la relación personal.
Unos años atrás comencé a aconsejar a un muchacho que intentó suicidarse dos
veces. Al procesar los sentimientos y emociones relacionados con ese hecho, él
me dijo algo que marcó mi ministerio y mi vida personal: «Roger, no me
entiendes». Respondí: «Marcos, ayúdame a entenderte». Con lágrimas en los ojos
que reflejaban dolor y agonía, expresó algo que yo no estaba preparado para
recibir: «Roger, en realidad nunca quise morir, sólo quería matar mi dolor».
Por primera vez me di cuenta de que el dolor al que él se refería no era el que
se quita con aspirinas o antibióticos. Era un asunto del corazón, el vacío que
muchos de los muchachos que vemos a diario aceptan como vida. Se caracteriza
por una soledad que es más que una emoción: es estar solos, aislados,
desconectados, rechazados y, en muchos casos, simplemente olvidados.
Gran cantidad de los chicos que vemos en nuestra institución han sido
rechazados por su familia y, en la mayoría de los casos, simplemente desechados
por aquellos que deberían haberles inculcado la importancia y la definición de
la vida misma. La mayoría está tratando de encontrar o de crear un sustituto o
una imitación de la segunda experiencia fundamental que un niño debe tener: la
del amor. Cuando se niega o no existe el amor, el niño intentará
desesperadamente encontrar algún tipo de imitación para llenar ese profundo
vacío en su corazón. Muchos actos de delincuencia podrían ser rotulados como un
síndrome de préstame atención, necesito cariño.
A menudo nuestros muchachos, en actos de desesperación, buscan maneras
secundarias y equivocadas de captar atención, cariño, reconocimiento, afecto y
amor. Como verán, un niño prefiere tener la atención de un policía, un abogado,
un trabajador social, un juez de menores o un consejero como yo, antes que no
recibir ningún tipo de atención.
Este artículo es un pequeño intento de ayudar a aquellos que están pensando en
dedicarse a este ministerio para que, antes de tomar una decisión, vean la
energía que insume cerrar la brecha del dolor, la ira y el enojo. En muchos
casos, hacer algo a medias es contraproducente y causa más daño que no hacerlo.
Comenzar algo y dejarlo inconcluso reaviva el dolor de la pérdida mucho más que
si no se hubiera hecho nada. Hemos aprendido que el fracaso no tiene nada de
malo, porque todos fallamos y nuestro mejor esfuerzo a veces no alcanza. Pero
este ministerio no tiene cabida para los que abandonan.
Muchos de estos niños han sido víctimas del abandono. Padres, amigos,
familiares, iglesia, escuela, todos han perjudicado a estos niños al no
terminar lo que empezaron.
I. La juventud perdida a menudo se caracteriza por todos o algunos de los
siguientes elementos identificadores:
•Adicción: drogas y/o alcohol.
•Problemas escolares: expulsión, suspensión, escapadas.
•Actitud/comportamiento de oposición, especialmente a la autoridad.
•Estructura familiar fragmentada.
•Comportamiento antisocial.
•Actividades delictivas.
•Participación en pandillas.
•Ideas, fascinación suicidas.
•Destrucción de propiedad.
•Auto mutilación.
•Propensión a la violencia y agresión física/verbal.
•Inmadurez social/emocional.
•Enojo/ira/resentimiento.
II. Cómo alcanzar a la juventud perdida y relacionarse con ellos de manera
efectiva
A. Cree un ambiente de amor/cuidado que refleje un compromiso paternal.
Piense y reflexione en todas las cosas que hace por su propio hijo/a y
establezca una estrategia acorde con esos principios.
Algunos años atrás, Sheldon y Eleanor Gluk, dos sociólogos estadounidenses,
llevaron a cabo un estudio de varios años para identificar los factores
cruciales que llevan a la delincuencia juvenil. A continuación presentamos
cuatro factores necesarios para prevenir la delincuencia. Ellos llegaron a la
conclusión de que si uno no practica los cuatro ingredientes mencionados, hay
un 90% de probabilidades de que el hijo sea un futuro delincuente juvenil.
1. La disciplina del padre debe ser firme, justa y uniforme.
2. La madre debe saber en todo momento dónde están sus hijos, lo que están
haciendo, y estar con ellos el mayor tiempo posible.
3. Los niños necesitan ver demostrado el amor entre el padre y la madre y que
también se lo muestren a ellos físicamente.
4. El propósito de la familia es estar juntos. Vivir en familia es una práctica
diaria.
Éste es sólo un ejemplo del tipo de estructura y uniformidad que los niños
necesitan.
B. Debe estar dispuesto a confrontar las actitudes y comportamientos
autodestructivos inaceptables con límites y expectativas definibles.
Las universidades de Harvard y Yale condujeron un estudio de 1000 delincuentes
juveniles encarcelados en correccionales en el estado de Nueva York. Un 80% de
los jóvenes en esas instituciones respondieron a la siguiente declaración de la
misma manera: «Nunca me amaron lo suficiente como para decirme NO». Los muchachos
necesitan y merecen límites claros y definibles que expresen: «te amo tanto que
si te sales de estos límites, voy a responder, con amor, pero voy a responder».
Los adolescentes con problemas necesitan desesperadamente el amor y la
intuición de personas que respondan a sus necesidades insatisfechas. La Biblia
es muy clara al respecto: «El Señor al que ama, disciplina» (He. 12:6). La
disciplina es vital en el proceso de crecimiento y debe ser administrada por
adultos responsables, cariñosos y que se preocupan. Recuerde: «Reglas sin tener
una relación traen rebelión, pero reglas con una relación promueven respeto y
dignidad».
C. Comprométase a tal grado que cada vez que el joven pruebe y viole sus
límites usted lo corrija. Debe estar dispuesto a responder con firmeza, pero
mezclada con misericordia y motivada por gracia.
D. No confunda el enojo, la ira y los comportamientos violentos del joven
con la falta de habilidad, de potencial o de capacidad para amar.
E. No se deje dominar por demostraciones externas de comportamientos
inapropiados.
No sea consumido por el pecado del joven. Trate de concentrarse en el pecador.
Recuerde: «Siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros» (Ro. 5:8). El amor
de Dios se demostró de esta manera. Sabiendo que muchos lo rechazarían, aun así
hizo lo que Él sabía que era correcto y honorable. Él se concentró en el
pecador y no en el pecado. ¡Qué tremendo principio para ser parte de la ayuda a
un muchacho con problemas!
F. Recuerde que aquellos que aceptan ser consejeros y confidentes deben
actuar como un ancla espiritual que ofrece estabilidad y que sirve de ejemplo,
sin importar lo que vean o experimenten.
G. Los jóvenes quieren hablar de ciertos temas claves.
Debe estar bíblicamente preparado para tratar esos temas y poder orientar a la
juventud. Algunos ejemplos pueden ser:
• Relaciones sexuales y noviazgo.
• Planes de carrera.
• Abuso físico/sexual.
• Divorcio, nuevo matrimonio.
• Familias mixtas.
• Ideas y fantasías suicidas.
• Ámbito de la música rap, alternativa, rock, salsa, etc.
• Medios de comunicación (TV, video, música, cine, etc.).
• Educación.
• Familia.
• Pérdida, dolor, muerte.
• Uso y abuso de drogas y alcohol.
• Relaciones, roles y responsabilidades.
• Enojo.
Recuerde: nadie tiene toda la sabiduría de Dios. Sea un mediador, un
moderador, un abogado. No puede tener todas las respuestas a todas las
preguntas. Escuche, escuche y escuche. Asegúrele al adolescente: «Estamos en
esto juntos y vamos a tratar estos temas juntos». Debe estar dispuesto y
preparado para pedir ayuda a otros cuando se enfrente a preguntas y situaciones
que ya no pueda manejar.
H. Prepárese para incluir a la familia entera en su intento de
relacionarse con un adolescente con problemas.
El propósito no es ganar la confianza de ellos y quitarlos de su familia, sino
reunirla. Comparta con los miembros de la familia estrategias, victorias y
derrotas. Busque el involucramiento de la familia y trabaje con ella sin
importar lo fragmentada que parezca por fuera.
I. No comience algo que no vaya a terminar.
Estos adolescentes han sufrido múltiples fracasos, rechazos y decepciones. No
se permita ser otra fuente de dolor y tristeza para ellos.
J. Debe estar dispuesto a que su vida se interrumpa en todos los niveles:
profesional, espiritual, emocional y personal.
K. Practique con su vida el evangelio que predica con su boca.
La juventud perdida no ha observado la realidad de un Cristo resucitado
reflejado en un estilo de vida. Muchas de las cosas que un adulto da por
sentado le son totalmente extrañas a un adolescente con problemas.
El mejor ejemplo es el amor de un padre. El rol y las responsabilidades de un
padre amoroso resultan extrañas para ellos, porque en muchos casos el padre
está ausente, o la madre no sabe quién es el padre.
La imagen mental y emocional que tiene el muchacho de su Padre Celestial se
establece inicialmente y se desarrolla según la relación que tenga con su padre
terrenal. ¿Se da cuenta de lo difícil que es explicarle el amor de Dios por la
humanidad a un muchacho que la única figura paterna que ha experimentado ha
sido abusiva, adicta o directamente inexistente?
La gracia es el inmerecido amor de nuestro Padre celestial dado a nosotros con
liberalidad y es vital para entender la salvación. El joven con problemas pocas
veces comprenderá esta verdad sin que alguien le demuestre esa gracia.
En las vidas de la mayoría de los adolescentes ha habido poca o ninguna
evidencia de compromiso. Es un valor modelado que se refuerza a través de la
interacción con un adulto comprometido.
La lealtad va siempre unida con el compromiso. Es un sentido de pertenencia y
adhesión por el que vale la pena luchar. Estos jóvenes no tienen un sentido de
lealtad hacia sí mismos, hacia su familia ni hacia Dios. Nuevamente, la
ausencia de la familia a menudo lleva al joven a que no comprenda la
importancia y el verdadero significado de la lealtad.
Otros principios carentes en las vidas de estos adolescentes son el perdón, la
integridad, la honestidad, el sacrificio, la fidelidad, la devoción y la
humildad.
L. Use principios y verdades bíblicas para establecer normas de vida.
Es importante emplear el libro de Proverbios como fundamento, a fin de enseñar
principios sobre cómo responder a las pruebas de la vida. Dios nos diseñó para
que los padres impartan esos principios. Si los padres no son la opción, busque
formas de impartir los siguientes principios y verdades a sus mentes.
«Comerán el fruto de su camino, y serán hastiados de sus propios consejos» (Pr.
1:31). Aplicación: sus malos hábitos los destruirán.
«Retén el consejo, no lo dejes; guárdalo, porque eso es tu vida» (Pr. 4:13).
Aplicación: debemos aprender a tener el corazón abierto para aceptar consejos.
«La justicia de los rectos los librará; mas los pecadores serán atrapados en su
pecado» (Pr. 11:6). Aplicación: la gente queda atrapada por su estilo de vida.
No puedes escaparte.
«La ciencia del prudente está en entender su camino; mas la indiscreción de los
necios es engaño» (Pr.14:8).
Aplicación: la gente prudente planea, se prepara, desarrolla estrategias y las
completa, pero la necedad del necio es decir una cosa y hacer lo opuesto.
Podríamos seguir mucho más pero creo que puede ver cómo la palabra de Dios se
convierte en el fundamento de todas las experiencias de la vida.
M. Al relacionarse con un adolescente con problemas es probable que se
encuentre supliendo varios roles.
Aunque no puede cubrir todas las expectativas de cada rol, puede dar su apoyo
en algunas áreas. No trate de forzarlo a que entre en el molde de sus
expectativas, sino responda a las necesidades que percibe en él. Sea flexible,
seguro, abierto, bien plantado, una persona de Dios. Quizás se encuentre
cumpliendo distintos roles en diferentes situaciones: padre, maestro, mentor, amigo,
consejero, trabajador social, pastor, conciencia, defensor, confidente, fuente
espiritual, salvavidas, etc.
N. La depresión es una triste pero verdadera realidad emocional.
El consejero tiene que aprender a saber identificar los signos de este profundo,
real y traumático problema que enfrenta la juventud de hoy.
O. Cuando trabaja con la juventud perdida, está en una maratón y no en
los 100 metros planos. Prepare su mente para la acción. Sea fuerte y valiente.
Es una larga carrera.
P. No prometa algo que no pueda cumplir.
Las promesas quebrantadas a menudo producen personas quebrantadas que viven
vidas quebrantadas.
Q. Sea sabio y honesto en su comunicación.
R. Dése cuenta de que no es la fuente del cambio, sino el catalizador.
A menudo, el cambio ocurre dentro del contexto de una relación. Y su relación
puede ser el puente entre un adolescente y el reconocimiento de su necesidad de
un Salvador. Descanse siempre en el hecho de que es el poder del Cristo
resucitado el que produce el cambio.
S. Prepárese para la desilusión, el fracaso y el dolor, pero no
personalice esas fallas como si fueran suyas.
III. Cómo puedo lograr el encuentro de dos mundos
A. Ore fervorosamente, con diligencia, y en forma específica por ese joven.
B. Gánese su confianza para entrar en su vida y mundo personal. Esté siempre
alerta para descubrir cualquier signo que signifique que necesita ayuda. Sea
sincero y buen oyente.
C. La juventud perdida a menudo tiene vidas muy complicadas. En su estilo de
vida pueden tener participación la policía, abogados, consejeros, trabajadores
sociales, la escuela, padres, padrastros, abuelos, familias mixtas, novias,
etcétera, todos tirando de ellos y causando una guerra emocional. Dispóngase a
escuchar y a involucrarse en esos procesos cuando sea apropiado.
D. Busque maneras específicas para involucrarse con sus padres y demás
familiares. Comparta una comida, un servicio en la iglesia, el cuidado de
niños, una salida, etcétera.
E. No permita que su dolor personal interfiera con los objetivos de la misión o
su vida familiar. Va a ver, escuchar, sentir y percibir más emociones que
nunca.
F. Dé pasos pequeños y graduales. El progreso es lento y a veces sin grandes
éxitos.
G. Son necesarias firmeza, justicia y consistencia.
H. Los adolescentes con problemas a menudo pierden la habilidad de pedir ayuda
en forma efectiva, normal y positiva. Tiene que aceptar lo que ellos ofrecen y
cómo lo ofrecen. En otras palabras, descifrar lo que quieren decir.
I. Relacione continuamente su testimonio, su estilo de vida con la realidad de
Jesucristo para que puedan ver que Él es su esperanza. Deben ver la realidad de
Cristo reflejada en su estilo de vida y entender que es Jesús el que marca la
diferencia y que Él puede hacer lo mismo en la vida de ellos.
J. Hable de temas relevantes. Los jóvenes quieren hablar de temas reales de la
vida en forma seria. Demuéstreles la realidad de Cristo en esos temas. Use
principios bíblicos al hablar sobre ellos.
IV. La mayor necesidad de un adolescente con problemas
Recuerde que como humanos nuestra segunda necesidad básica para el desarrollo
es el amor. Si el muchacho no recibe el amor necesario, buscará un sustituto o
una imitación para cubrir su falta. Ellos intentan llenar ese vacío con
conductas del tipo búsqueda de atención. Es posible que estos muchachos se
desesperen en sus intentos y hagan cualquier cosa que sea necesaria para cubrir
esa necesidad de amor. Delincuencia, mal comportamiento, drogas, alcohol,
fantasías suicidas y conductas destructivas pueden ser intentos de llamar la
atención como imitación de la falta de amor percibida. San Agustín dijo: «El
hombre fue creado con un vacío que tiene la forma de Dios y que sólo Dios puede
llenar».
Un adolescente con problemas necesita un Salvador. Requiere la llenura que sólo
Dios puede dar a través de un encuentro personal y de una relación con
Jesucristo. Sólo Dios puede satisfacer verdaderamente los deseos y el vacío de
una vida sin Cristo. Precisa desesperadamente ver cómo es una persona que ha
vivido en forma consistente de acuerdo al evangelio. Cuando la familia está tan
fragmentada y en muchos de los casos simplemente no existe, alguien debe ser
ese embajador (representante personal) ante estos jóvenes. Si acepta el
desafío, tiene por delante una tarea descomunal. Será un viaje lleno de dolor,
desilusión, obstáculos, pero mezclado con la satisfacción de hacer lo que Dios
le ha movido a hacer.
Si Dios le ha llamado para alcanzar a la juventud perdida, significa que Él le
está dando todo lo que necesita en Cristo para completar la tarea que le ha
encomendado. Como Pablo nos lo recuerda: «Todo lo puedo en Cristo que me
fortalece» (Flp. 4:13).
V. Qué es lo que no hay que hacer
A. No empiece algo que no pueda terminar.
B. Tenga cuidado con su apego emocional. Los adolescentes con problemas
necesitan verdad, realidad y compromiso, no simplemente compasión y dolor.
C. No se alarme, no se sorprenda por nada ni baje la guardia.
D. No combata el enojo con enojo. Nadie gana. La blanda respuesta quita la ira
(Pr. 15:1).
E. No excluya a la familia. Debe encontrar las piezas rotas e intentar
incluirlas en el proceso de restauración/sanidad.
F. No busque siempre lo milagroso.
G. No se pierda la obra del Espíritu Santo por pasar por alto avances pequeños
e insignificantes. Ejemplo: una sonrisa en un joven lleno de ira; un joven que
dice gracias o realiza cualquier otro acto de gratitud; una visita o una
llamada inesperada; un gesto inesperado, como abrir la puerta.
H. No trate de trabajar con un grupo o con una pandilla de adolescentes con
problemas. La dinámica del grupo cambia y sobrepasa la individualidad de los
miembros.
I. No se desaliente por su aparente falta de interés.
J. No pase por alto un pedido de ayuda genuino.
K. No se olvide de orar. La obra de Dios en particular sobre la vida de un
joven con problemas puede estar directamente relacionada con su oración
intercesora, ferviente y efectiva.
L. No espere que algo que tardó 16 años en ocurrir cambie en seis u ocho meses.
El cambio es un proceso lento.
M. No tenga miedo de ayudar a que el adolescente con problemas establezca metas
fáciles de alcanzar. «Donde pone el ojo, pone la bala».
N. No permita que los adolescentes lo manipulen para su propio beneficio. Sea
firme, justo y uniforme.
O. No acepte excusas. A menudo, esto se traduce en autorización para continuar
con conductas inapropiadas.
P. No deje de buscar el consejo y la sabiduría de otros. Es fácil quedar
aislado y desarrollar sentimientos de culpa al tratar de alcanzar a un
adolescente con problemas. La Biblia indica que: «En la multitud de consejeros
está la victoria» (Pr. 24:6; ver 11:24 y 20:18).
Q. No olvide que el evangelio es su meta suprema.
R. No comprometa la integridad (perfección) del evangelio.
S. No olvide que el cambio proviene de la regeneración del Espíritu. Usted sólo
es un catalizador o una plataforma para que llegue ese mensaje.
Para concluir, es muy importante entender que la clave para alcanzar a la
adolescencia y juventud perdida es la relación personal. Allí es donde el joven
aprende a confiar y donde se puede empezar el proceso de evangelismo y
restauración. Se necesita desarrollar al máximo la comunicación entre el
consejero y el joven. Involucrarse en actividades en las que puedan participar
no sólo el joven sino también su familia.
Éste es el diseño y el propósito de Dios: que recibamos la gracia que Él nos ha
dado y que llevemos esa gracia a otros.
¿Cómo empezar a trabajar con adolescentes? Parte I
El trabajo con adolescentes es muy delicado, y exige
compromiso, tiempo, perseverancia, paciencia y sobre todas las cosas amor, el
trabajo que se realiza generalmente tardan años en ver los frutos, pero vale la
pena pagar el precio.
Se necesita responsabilidad, esfuerzo y planificación, ya que se trata de
formar a futuros líderes, pastores, maestros, etc., necesitas planificar al
milímetro lo que tienes que hacer. Recuerdo que cuando empecé a trabajar con
adolescentes no sabía mucho sobre ellos, aunque doctrinalmente estaba muy bien
preparado, pero nunca me había puesto a pensar que iba a trabajar con ellos, a
mí solo me gustaba trabajar con jóvenes de mi edad y no con esos
"chibolos" como decía a veces. Así que, cuando empecé lo primero que
hice es informarme de ese mundo desconocido y misterioso en la que me estaba
sumergiendo.... A continuación algunas pautas preliminares que debes
tener en cuenta antes de empezar a trabajar en este emocionante mundo de la
adolescencia:
1. Infórmate y conoce las etapas de desarrollo de la persona, especialmente
sobre los cambios físico y emocionales del adolescente.
2. Si vas a trabajar con adolescentes, forma un equipo de trabajo con personas
o jóvenes voluntarios que estén cautivados y dispuestos a trabajar con ellos.
3. Ten siempre la supervisión de tu trabajo por una persona mayor madura en Cristo,
podría ser el pastor de tu iglesia.
4. Informa al pastor de tu iglesia de todos tus movimientos que hagas con
ellos.
5. Planifica lo que tienes que hacer, junto con tu equipo de trabajo
6. Si tú no puedes estar en la reunión avisa con anticipación para que alguien
del equipo de trabajo te reemplace.
7. Claro está, antes de todo buscar la dirección y comunión con Dios...
Por motivo de tiempo no incluyo mas puntos en cuanto a este tema... les prometo
que la próxima vez escribiré algo más fundamentado y detallado, para empezar a
trabajar desde ya con adolescentes y cambiar el futuro de tu sociedad...
¿Cómo empezar a trabajar con adolescentes? Parte II
Amigos... para empezar a trabajar con adolescentes es
necesario tener una correcta filosofía de trabajo; la filosofía de trabajo
tiene que ver con el ¿por qué y para qué trabajo con adolescentes? ¿Cuál es la
meta, el propósito, el objetivo? ¿Hasta donde quiero llegar con ellos? ¿Qué
creo de los adolescentes? ¿Qué acciones realizaré para lograr la meta, el
propósito, el objetivo? ¿Cómo lo hare? ¿En qué momento? ¿Dónde lo haré? ¿Cuál
es la realidad de los adolescentes? ... creo que fue suficiente...
Teniendo bien definidas las preguntas anteriores, estas nos ayudaran a vernos
interiormente en qué creemos y tener una dirección hacia donde ir.
Lucas Leys, en su libro "Ministerio juvenil efectivo", nos comparte
que hay al menos 6 claves para desarrollar una filosofía correcta y lograr un
ministerio juvenil efectivo, estas claves no son mágicas y simplistas, sino que
tiene un proceso que requiere tiempo y perseverancia y que es necesaria
conocerlas y aplicarlas dentro del contexto de la vida de tus adolescentes que
serán el pilar de tu ministerio juvenil maduro.
Estas claves son, y puedo garantizar que han servido de gran bendición para mi
vida y ministerio el cual desarrollo y que ahora los comparto con todos
aquellos apasionados por alcanzar a los adolescentes:
CLAVE 1
ENTIENDE LAS CUESTIONES INTERNAS DEL DESARROLLO
CLAVE 2
ENFOCATE EN LA GRAN META Y LOS CUATRO PROPOSITOS DEL MINISTERIO JUVENIL
CLAVE 3
DEFINE PROGRAMAS ACERTADOS
CLAVE 4
TRABAJA LAS RELACIONES SIGNIFICATIVAS
CLAVE 5
EJERCE EL LIDERAZGO APROPIADO
CLAVE 6
HAZ CONTACTO CON LA CULTURA QUE QUIERAS INVADIR
Estas claves si bien es cierto no son un "abracadabra", como dice el
autor, pero puestas en el lugar donde deben estar, pueden a la larga o a la
corta hacer explotar a tu ministerio de adolescentes y jóvenes de tal manera
que transforme a tu comunidad.
En la proxima oportunidad hablaremos sobre la primera clave, y a qué se
refiere...PARA EMPEZAR A TRABAJAR YA!!!! CON ADOLESCENTES Y PREPARAR JOVENES
COMPROMETIDOS CON CRISTO Y NO ESTEN UN PIE EN EL MUNDO Y OTRO EN LA IGLESA....
Adelante...
Mas información: pluisgonzalesc@hotmail.com
LACUMIS - lideres adolescentes con una mision
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